domingo, 9 de noviembre de 2008

VIDA Y DESTINO

Vassili Grossman, en su Vida y Destino, reflexiona sobre los que no son amados por su tiempo, es decir los que son hijos de un tiempo ya pasado y no lo son del tiempo presente. El tiempo presente ama a sus hijos y odia a los hijos del tiempo pasado como una madrasta odia a los hijos que no son suyos.
Esta reflexión sobre el tiempo y sus hijos no deja de ser cruel e incluso injusta, pero indudablemente real, y consiguientemente, inconmovible.
Cuando hablamos de la evolución del Modelismo Naval, recalco las mayúsculas, no debemos perder de vista este injusta pero omnipresente injuria del tiempo.
Hace todavía muy poco tiempo los modelistas éramos habitantes solitarios de islas separadas por oceanos. Raro era el modelista que conocía a otro modelista. Cada uno había desarrollado una biografía solitaria en la que los contactos con otros colegas habían sido o inexistentes o febles. Algunos tenían la suerte de estar próximos a otros o incluso formar parte de algún club o asociación, así el fenómeno de la soledad física se paliaba, pero,sin embargo, la soledad intelectual no.
Durante décadas esta situación de soledad forjaba modelistas que tenían que resolver por si solos, con ingenio e inteligencia todos los desafíos y problemas que sacar adelante un modelo plantea. Muchos los resolvían bien, otros no tanto, en este magma sobresalían modelistas de excepción que solían proceder del artesanato, eran artistas y grandes artesanos que dominaban la técnica de su arte y volcaban su saber en sus modelos. Estos sobresalientes eran vislumbrados en la lejanía por los simples aficionados a través de alguna de las entonces escasas revistas, en alguna exposición ocasional, etc. Algunos tenían la ventaja inconmensurable de que en su barrio, pueblo o aldea vivía uno de estos monstruos y se beneficiaban del contacto directo con él. En la niebla de la soledad y falta de medios, estas figuras, maestros en un sentido propio de la palabra, se agigantaba marcando un abismo entre ellos y el resto de los modelistas medios y no digo ya ocasionales. El Tiempo quería a sus hijos, eran ellos los predilectos y todo parecía claro: estaban los maestros y, muy lejos, los modelistas normales..
Sin embargo, algo vino revolucionar todo: Internet. De la noche a la mañana esta novedad, mal comprendida, mal miráda, farragosa, liosa, irritante, grosera, etc, vino a cambiarlo todo. No fue un proceso tan repentino, la revolución venía fraguándose en silencio, creo - no soy un experto arqueólogo - que los pioneros ya estaban haciendo cosas hace diez años, páginas webs, protoforos, etc... Sin embargo, pienso que la eclosión del fenómeno se produce hace unos cuatro o cinco años y en torno a los foros, en el ámbito hispánico concretamente en torno a Modelismonaval.com y a la Cuaderna Maestra.. Me imagino que en otros ámbitos culturales, foros como Drydocks o Modelships en el mundo anglosajón, Koga en el eslavo o Marine et Modelisme en el francófono han cumplido funciones semejantes.
Me inclino a pensar que la eclosión tuvo lugar hace cuatro o cinco años atendiendo a las fechas de apertura de los actuales foros y a las fechas en las que comienza el desarrollo de intevenciones, publicaciones y, en general, todo tipo de flujo de información modelística.
Internet, y los foros que son parte de él, lo cambió todo; revisando los hilos antiguos, me sorprende lo poco que sabíamos. Es cierto, prácticas, técnicas, trucos, herramientas, tiendas, modelistas extranjeros, estilos estéticos, certámenes, exposiciones, publicaciones, etc, que hoy parece que han estado siempre con nosotros, eran totalmente, no digo ya desconocidas, sino insospechadas.
Internet era nuevo y tenía efectos paradójicos; trajo un caudal de información sin precedentes, un modelista apenas podía asimilar todo lo que cada vez que encendía el ordenador salía por la pantalla: nuevas técnicas, nuevas herramientas, miles de fotografías de modelos insospechadamente buenos; se resolvían en segundos dudas que habían estado angustiando durante décadas. De repente los talleres se iban transformado y de cajas de herramientas pasamos a acumular máquinas de altísima tecnología que nos abrían la puerta a acabados y a tareas antes no soñadas. Un cúmulo de conocimientos casi inabarcable: todos los modelistas se beneficiaron de ello y sobre todo sus modelos, basta ver cómo son nuestros modelos actuales y cómo eran antes de internet... los nuestros y los de todos.
Sin Internet son impesables las monografías francesas, Mondfeld, la sobreabundancia de planos, las proxxon, el peral, el Super Blue, las máquinas de colchar, el papel de fumar extremo... seguid la lista. Todo esto no existiría para la mayoria de los modelistas.
También trajo otra cosa y es el contacto entre modelistas; en una mañana, un modelista podía hablar con mas colegas que con los que había hablado en toda su vida... comenzó a tejerse un tejido humano inexistente, con todos sus matices propios de toda comunidad: filias, fobias, encuentros, desencuentros, etc, pero todo eso era y es anécdota, lo importante es que nos íbamos conociendo y creando vínculos.
Indudablemente el hijo del Tiempo actual es, o era pues el Tiempo fluye, Internet.
Pero Internet es cruel, o mejor dicho dos de sus acompañantes invariables: la crítica y el anonimato. La crítica y anonimato son buenos y son malos, por un lado la crítica se ve potenciada por el anónimato, anonimamente se pueden decir cosas mas francas que firmadas; por otro lado el anonimato puede disfrazar de crítica la simple difamación. Sin embargo creo que el saldo es extraordinariamente positivo, la crítica depura, mejora los modelos. Cuando yo pongo una foto de un modelo mío en construcción se que va a ser mirada, remirada y sopesada por cientos de modelistas y que muchos de ellos no tienen otro placer mayor que encontrar el mas minimo fallo o extremo cuestionable y publicarlo o hacérmelo saber en privado. Esto permite que los modelos se sometan a un proceso de refinamiento o depuración que a la larga hace crecer cómo modelista. Huir de esta prueba de fuego, sin embargo, pienso que hace decrecer como tal. No poner fotos de un modelo, o poner fotos retocadas, o poner fotos “estudiadas” o desde lejos, puede hacer crecer la autoestima, pero no mejora la técnica.
Creo que junto el flujo de información, la depuración crítica ha sido la mayor aportación de las primeras fases Internet al modelismo.
Internet dejo, automaticamente, anticuado todo. Y creo que no exagero; técnicas artesanas guardadas celosamente eran desveladas, sopesadas y muchas de ellas desechadas cruelmente, los modelos de aquellos maestros míticos de pronto palidecían al lado de otros que surgían de la nada o venidos de otros países que, gracias a internet, ya estaban tan cerca o mas que los de mi pueblo.
Se forjó el concepto de barco preinternet, aquel modelo de gran calidad fruto de un gran saber artesano pero que a la vista de los nuevos arquetipos inmediatamente nos parece tosco y anticuado.
Internet no respeta nada, no respeta nombres ni reputaciones, ni trayectorias; todo lo cuestiona, todo lo manosea, cada día hay que partir desde cero. Un gran maestro publica una obra y de inmediato es cuestionada, desmontada, examinada, comparada... Barre a los libros, a las publicaciones escritas, a si mismo...
Surgió tambien, una figura curiosa, el modelista virtual, aquel que sin hacer realmente modelos, o haciendo modelos muy flojos, acumula conocimientos y opiniones sobre modelismo, en la misma manera que un crítico literario que no escribe, o lo hace vergonzantemente, pontifica sobre grandes escritores en revistas literarias. Este tipo de modelista virtual, muy dicharachero, copó internet y parecía destinado a dominarlo. Eran los hijos amados de su tiempo.
Por supuesto, ya sabemos, que la red también es un terreno óptimo para el gamberrismo y para que se desfoguen todo tipo de resentimientos y mediocridades, pero esto es parte del paisaje de fondo y no tiene, nunca lo ha tenido, mayor trascendencia histórica.
Frente a este desmadre surgen dos aptitudes una de amor desenfrenado, que coincide con el tipo antes apuntado de modelista virtual, para el que todo el modelismo gira en torno a Internet y todo lo que está fuera de internet, - paradójicamente, ¡hasta construir modelos!-, es secundario. Y, por otro lado la actitud de rechazo ¿Internet? ¿Qué es eso de Internet? ¿ese sitio en el que cualquiera habla sin saber? ¿En el que uno que no ha hecho un modelo dice que el modelo de un maestro es muy malo? En Internet no hay mas que mierda.... y con este veredicto muchos grandes modelista rechazan el tiempo actual y son odiados por su tiempo, condenándo a sus modelos a la decadencia. Internet tiene un lastre odioso y repugnante, pero no se puede excluir del taller a la herramienta mas poderosa que jamás se haya inventado, por muy engorrosas que sean sus instrucciones de funcionamiento y su aprendizaje.
Sin embargo, el tiempo sigue fluyendo. Internet, ya vimos, trajo un nuevo tejido social, humano. Empezaron hablando nicks con nicks, ahora ya hablan personas con personas. Los modelistas que se conocieron virtualmente en la red ahora ya se conocen personalmente y van engrosando sus lazos sociales. Hay un embrión de gran comunidad modelística que comienza a dar sus frutos en un extraordinario desarrollo de eventos, exposiciones, encuentros, asociaciones.... la mayoría de ellos impensables antes de Internet. Ahora mismo hay un verdadero circuito anual en el que todo modelista tiene en mente cuatro o cinco fechas claves y, consciente o inconscientemente, sabe que al menos en alguna de ellas, debe estar.
Creo que esto supone que estamos entrando en una nueva etapa, en un nuevo tiempo, en el que el centro de gravedad vuelve a escaparse de lo virtual a lo real, o mejor dicho, a ponerse a caballo entre ambas esferas que se entrelazan. El modelismo de altura ya no puede existir sin Internet, pero tampoco puede residir exclusivamente dentro de él. No puede volver al autismo pasado, el modelista debe entrar asiduamente en la red, empaparse de las ultimas tendencias, lo últimos avances, someter sus modelos a la ducha escocesa de la crítica y hablar con los mejores colegas posibles, pero no de su aldea, sino de la aldea global y universal. Pero, de la misma manera, este trato virtual no puede quedarse ahì, en ese terreno pantanoso plagado de fantasmeo y fauna mitológica, sino que es un complemento mas, una herramienta., que completa el trato casi diario físico y material con otros modelistas, en eventos, exposiciones, quedadadas, asociaciones, proyectos colectivos, conversaciones etc...
En definitiva se barruntan nuevos tiempos, lo cual, por otro lado, siempre ha ocurrido.

2 comentarios:

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  2. Es indudable que la cercanía que se crea es muy importante, no obstante, entiendo que lo mejor de Internet es el aprendizaje.
    Por lo que a mi respecta, desde que estoy conectado a ambos foros y otras pág.Webs, de ello hace poco relativamente, he aprendido en muy poco tiempo lo que no desarrollé en 25 años haciendo barquitos.
    Soy de los que creen que la enseñanza/aprendizaje es un don que se debe alimentar constantemente, ello nos ayuda a estar mejor en cualquier vertiente de la vida.

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